Aquí podréis encontrar unos cuantos pasos a seguir cuando queráis solucionar un problema. MUY IMPORTANTE: esto no es una pastilla que te tomas y al cabo de unos minutos "se te pasa el problema". Es cuestión de sentarse y PENSAR. Al principio se debe centrar toda la atención en el problema y en nosotros mismos frente a ese problema (sentimientos, creencias, pensamientos... hacia el problema). Se debe hacer, como decimos, prestando TOTAL ATENCIÓN al proceso, y no rápidamente, o por encima ("a ver esto como es... ajá, ajá, ajá, ah vale" --> 2 minutos. ASÍ NO).
Tened en cuenta que este modelo puede servir para unas situaciones, pero para otras puede que no sea igualmente eficaz. También debéis saber que si el problema os provoca una emoción/sentimiento negativo fuerte, es mejor que primero le prestéis atención a este y lo minimicéis.
Dicho esto, aquí teneis el modelo de los 7 pasos para la resolución de problemas (Wasik, 1984, citado en Neenan, M. y Dryden, W. (2011). Coaching para vivir.):
ANÁLISIS DEL PROBLEMA
PASOS
1.- Identificar el problema ¿Cuál es el motivo de preocupación?
2.- Selección de objetivos ¿Qué es lo que quiero?
3.- Generar alternativas ¿Qué puedo hacer?
4.- Considerar las consecuencias ¿Qué podría pasar?
5.-Tomar decisiones ¿Cuál/es es mi decisión?
6.- Implementación Aplicar lo que se ha decidido
7.- Evaluación ¿Ha funcionado?¿Por qué si/no?
PASO 1: Identificar el problema.
Preguntas para buscar el orígen del problema, también los valores.
Desmontar creencias negativas, cuestionarlas i pensar si son reales, objetivas o exageradas. Pensar ejemplos de momentos positivos que tengan que ver con el problema.
Tomar nota de nuestras aptitudes i capacidades para resolver problemas.
Si nos es difícil identificar el problema, podemos establecer los objetivos que pretendemos conseguir y trabajar "hacia atrás" para determinar qué nos impide conseguirlos.
PASO 2: Seleccionar objetivos.
Deben ser concretos, de carácter conductual (permiten medir los avances), realistas. Lo más específicos que puedan ser (NUNCA: "quiero que las cosas me vayan mejor"...) (SINÓ: "la semana que viene enviaré 10 solicitudes de trabajo").
Deben estar al alcance de nuestro control. Pensar qué es lo que podemos controlar de la situación (ej. no puedes controlar la voluntad de tu jefe de sección, pero sí tu actitud, hacerte valer... para conseguir un mejor puesto de trabajo dentro de la empresa).
PASO 3: Generar alternativas.
Tormenta de ideas o "brainstorming". Escribir tantas soluciones como se nos ocurran. No importa si parecen absurdas. Ya harás una criba.
PASO 4: Considerar las consecuencias.
Ventajas y desventajas de cada solución. Consecuencias de cada una.
Ej. Puntuar de 0 a 10 cada solución (0 = menos útil; 10 = más útil).
PASO 5: Tomar decisiones.
Escojer la o las soluciones más viables o prometedoras que parezca que ofrecen más probabilidades de conseguir nuestros objetivos.
Planificar pasos para implementar la solución/es, prever obstáculos y planificar cómo superarlos. Ser consciente que pueden surgir imprevistos que no se han previsto (valga la redundancia).
PASO 6: Implementación.
Si tenemos baja capacidad para implementar soluciones (hemos dedicado mucho tiempo e interés a los pasos anteriores y cuando se trata de llevarlos a cabo, nos pasa lo de "si, mañana", "huy, primero arreglaré estos papeles"...):
- Aprende a organizar mejor el tiempo
- Aprende a comunicarte mejor
- A relajarte
- A confiar en ti mismo
- ... (todo lo que te impida "ponerte a ello").
Muy importante ESTUDIAR NUESTRA CONDUCTA. Ser conscientes de lo que hacemos, cómo nos sentimos y qué pensamos. Para la implementación podemos utilizar técnicas como la visualización (visualizarnos aplicando las soluciones) o crear una situación parecida.
PASO 7: Evaluación.
Examinar el resultado de nuestras acciones en relación con nuestros objetivos.
¿Hemos conseguido nuestros objetivos?
Si no, ¿qué obstáculos hemos encontrado difíciles de superar?
¿Era la solución correcta?
¿Hemos perseverado bastante?
¿Hay otras técnicas o capacidades que hemos de adquirir?
"Aceptar una realidad desafortunada y no dejarse alterar en exceso por ella equivale a reconocer que la realidad existe, que es desagradable, que es irracional insistir en que no debería ser así y que, si podemos, intentaremos cambiarla, o la afrontaremos de una manera más eficaz".
Texto extraido de Neenan y Dryden (2011). "Coaching para vivir".